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Fue fundada por Manuel de Amat y Juniet primero como el Fuerte de Santa Bárbara en 1756. El gobernador pobló y erigió la ciudad de Santa Bárbara ahi el 4 de julio de 1758. La ciudad y el fuerte se mejoraron durante el gobierno de Ambrosio O Higgins "convirtiendose en una plaza importante para contener los malones de los pehuenches. |
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En enero de 1819 fue despoblada y en 1821 fue incendiada por los realistas de Juan Manuel Picó. Permaneció en ruinas hasta 1833, cuando comenzó a ser repoblada, bajo la dirección del comandante Domingo Salvo. Con el tiempo, se desarrolló hasta el punto que se reconoció de nuevo como una ciudad de 2 de enero de 1871. Emprendido un interesante plan de colonización por parte de Manuel Amant, mientras desempeñó la presidencia del Reino se fundaron en 1757, al amparo de sus respectivos fuertes, las villas de Santa Bárbara, Nacimiento, Talcamávida y Hualqui, disponiéndose otras dos en Negrete y Antuco, que aunque no tuvieron efecto, fueron aprobadas por Real Orden del 24 de Octubre de aquel año. Fuerte y Villa de Santa Bárbara No se ha podido establecer con certeza la fundación del fuerte. Recordemos que el Parlamento del Salto del Laja tuvo lugar el 13 de diciembre de 1756 y con fecha 19 de abril de 1757 Manuel de Amant informó al Rey sobre el reconocimiento de las obras de levantamiento del Fuerte y Villa, lo que hace pensar que tal fundación se realizó a fines de diciembre de 1756 o a principios de 1757. Descripción de Santa Bárbara hecha por Don Juan de Ojeda (Febrero 1793) A poca distancia de esta punta se ve la Plaza de Santa Bárbara, dispuesta allí con el objeto de guardar este paso. Su figura es un pentágono irregular formado a foso y estacada contra el risco de aquel río que sirve de espalda , y en los ángulos de su frente se avanzan tres medios baluarte que defienden sus cortinas, y barren la campaña y el camino que reciben al tiro de cañón: Quedando con esta fortaleza defendida y reparada la hostilidad que por aquella parte afligía a los pobladores de la Isla de la Laja. Su recinto contiene los edificios militares correspondientes al alojamiento de la tropa, y repuesta de municiones de su dotación y una capilla rural de la feligresía. Reconoce este puesto los movimientos de los enemigos, para promover en tiempo su inquietud, y manteniendo con ellos el más suave trato, excusa todo motivo de resentimiento y desagrado. A continuación de esta plaza y a la parte del poniente está fundada y circuida de foso una villa con el mismo título, cuyos vecinos son auxiliares de su guarnición y a la parte del oriente se halla un Hospicio de misiones del Orden Seráfico, que incesantemente trabaja en la conversión de los infieles. Esta misión tuvo su primer asiento en al otra banda del río en la Reducción de Rucalgüe pero los indios impacientes de las amonestaciones de los padres sobre la reforma de la pluralidad de mujeres de su uso, castigaron con azotes al Reverendo Fray Pedro Angel de Espiñeira, Presidente de aquel hospicio, quien después obtuvo la mitra de esta Diócesis; y gobernando entonces este Reino el Excelentísimo Señor Don Manuel de Amat, lo mandó trasladar a la situación presente. Las tierras pertenecientes a este curato son tan fértiles, que compensan con abundantes mieses los afanes del labrador, y brindar el más frondoso pastalaje a los ganados que los ocupan. |
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